Reflexión robótica con kits
Durante la clase de hoy creamos con nuestras propias manos un robot, enfocado a ser empleado en actividades didácticas y cumplir con las exigencias formativas que reclaman las nuevas generaciones. En primer lugar se nos facilitó un conjunto de piezas con el que tendríamos que construir un prototipo de robot. Este debería ser adecuado tanto a nuestro grupo de aula como a la actividad que pretendamos realizar con él. Posteriormente emprendimos el montaje del robot sin ningún tipo de instrucción previa con el fin de experimentar por nosotros mismos y con completa autonomía las propiedades de las piezas y sus relaciones entre sí. Poco a poco fuimos consiguiendo dar forma a nuestro propio robot, hasta finalizar su estructura. En cambio, tuvimos algún percance a la hora de conseguir que este fuese quien de desplazarse correctamente. Debido a esto contamos con la ayuda y el consejo de la docente, obteniendo esta vez mayor éxito en cuanto al movimiento del robot.
Ya con el robot elaborado pasamos a la explicación de la actividad planteada para el alumnado. Para realizarla la o el docente dividirá la clase, en este caso referente al curso de Tercero de Educación Primaria, en grupos de cuatro alumnos aproximadamente. Cada grupo necesitará un robot y un tablero, pudiendo ser ambos creados por ellos mismos en las distintas áreas del currículo de Educación Primaria. Una vez distribuido el alumnado y con el material necesario podrá empezar el juego. Como se puede apreciar en el tablero, en cada casilla se expresa un hábito bien beneficioso o bien perjudicial para la salud mental. En esta dualidad se encuentra la temática principal de la actividad, pues las alumnas y los alumnos deberán programar al robot para que este pase únicamente sobre los hábitos positivos. La duración estimada de la actividad es de aproximadamente un cuarto de hora, para evitar que el alumnado pierda la motivación.
La realización de esta actividad propicia el trabajo de ciertos objetivos de distintas áreas del currículo. Destacan algunos pertenecientes al área de Ciencias Naturales como conocer y tomar conciencia de las emociones y sentimientos propios y ajenos, para desarrollar hábitos saludables y para conseguir el bienestar físico, emocional y social. Por otra parte también entraría en juego la utilización de dispositivos y recursos digitales de forma segura, responsable y eficiente.
Por otra parte, mientras el alumnado juega con el robot en forma de rana, también tocará competencias presentes en el currículum como la competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería (STEM). Esta competencia se trabajará a fondo ya que la actividad se basa en la utilización de un robot, que ellos mismos deberán programar, iniciándose así en esta área. Esta propuesta proporcionará un enriquecimiento a los conocimientos de inteligencia emocional. Aparece también la Competencia Digital (CD) que implica el uso de la tecnología de manera segura por parte de los estudiantes, necesario para completar las actividades del proyecto de reflexión robótica con kits. Por consiguiente encontramos la Competencia personal, social y de aprender a aprender (CPSAA) la cual implica que el alumnado aprenda por sí mismo, respete a sus compañeros de clase y coexista pacíficamente a través de la realización de tareas grupales. Finalmente también está presente la Competencia en comunicación lingüística (CCL) donde el alumnado debe interactuar de forma oral y escrita de manera adecuada en cualquier tipo de contexto, como cuando sea el momento de reflexionar sobre sus emociones.
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